Viajando por las carreteras y caminos de nuestro país encontramos buena cantidad de puestos de control policial, donde el uniformado encargado solicita un aporte voluntario que va desde los dos pesos hasta donde la billetera aguante. Cuando el conductor, del coche particular, se niega “aportar voluntariamente”, el policía comienza con la revisión del botiquín de primeros auxilios, el extinguidor de fuego, cinturones de seguridad en los asientos traseros y cuanto se les ocurre con el fin de pillar, al sorprendido conductor, en alguna infracción y aplicarle la multa correspondiente de acuerdo a “los artículos 50 o 100”, según los casos. A decir de los uniformados esos conductores que se niegan a pagar el mencionado aporte son unos “intransigentes” que de haber aportado pasarían holgadamente el puesto policial. Si con poco se comportan de ésa manera ¿cómo será en cosas mayores? Especialmente cuando pasa contrabando.
Varios sufren las consecuencias de esos aportes voluntarios, que vienen practicando desde hace mucho tiempo. Según algunos choferes profesionales con muchísima antigüedad en las carreteras estarían involucrados algunos oficiales de alta y baja jerarquía, los cobradores de carretera supuestamente aprovechan poco de la recolección que iría a manos de alguno de sus superiores. Si no llegan a cubrir las expectativas de sus superiores los policías en los puestos de control son replegados a “operaciones urbanas” por “no trabajar bien” enviando al retén a otro “vivo” que pueda capturar buenas recaudaciones.
Por el buen nombre de la institución policial, deberán realizar una investigación prolija, juzgando y sancionando a los corruptos de acuerdo a reglamento policial y a las leyes del país, porque esos “cobradores” son proclives al soborno en cualquier diligencia policial. Pareciera de nunca terminar con esos actos de corrupción entre algunos policías, debido al bajo salario que ganan, lo que no justifica que se dediquen al pillaje. Si queremos un verdadero cambio, cambiemos nuestra mentalidad denunciando cualquier acto de corrupción. La corrupción es una lacra que daña al país y mella la dignidad de la gente uniformada y sin uniforme. XXX
jueves, 24 de diciembre de 2009
miércoles, 16 de diciembre de 2009
CALENTAMIENTO Federico Escobar Álvarez
La cumbre mundial en Copenhague motivó muchos y variados cometarios sobre el calentamiento global de nuestro único planeta. Ya desaparecieron los hielos en algunos de nuestros cerros y varias islas quedaron bajo las aguas del mar por efecto de los glaciares derretidos. Frente al fenómeno padecemos el complejo de Adan, no asumimos nuestra responsabilidad, echamos la culpa “al otro”, “la mujer que me diste”. Si los países industrializados tienen la culpa también nosotros seguimos autodestruyéndonos botando plásticos que contaminan el ambiente, seguimos derribando árboles y lo peor es que nos encanta asfaltar nuestras calles o techar con calamina las viviendas, a sabiendas que todo eso influye en el calentamiento global y tenemos el descaro de llamar progreso a ese proceso lento que nos está dejando sin nieve y todos los demás efectos de ese proceso de calentamiento, somos culpables para que sucedan fenómenos degradantes de nuestro planeta, nuestra única casa.
El Brasil construye carreteras destruyendo grandes cantidades de bosque amazónico, tumban árboles irracionalmente, construye dos gigantescas hidroeléctricas que perjudicarán los bosques y pueblos tanto brasileños como bolivianos. El “progreso” es uno de los peores enemigos de la naturaleza. Generamos una gran cantidad de elementos que repercute en el suicidio global. Los habitantes de Bolivia tenemos nuestra cuota parte en ese proceso de deterioro planetario. Nos asustamos con las predicciones de lo que supuestamente pasaría el 2012 pero seguimos tirando donde sea el papelito de nuestro caramelo, tranquilizando nuestra conciencia con “un papelillo tan insignificante en qué puede influir”. Desgraciadamente son miles que piensan de ésa manera generando millones de kilos de papelitos que ensucian nuestro planeta agónico.
Estamos a tiempo de revertir esa situación. Si los países industrializados tienen la culpa entonces no les compremos nada. Si prohibimos las fogatas de San Juan, tampoco contaminemos nuestros cielos con la pirotecnia. Dejemos de utilizar aerosoles, plástico y otros. Cada uno de nosotros tenemos parte de culpa en el calentamiento global, en poco tiempo nuestros nevados se verán sin nieve a cuya consecuencia muchos conglomerados humanos quedarán sin agua potable. Asumamos nuestra culpabilidad para revertir ese proceso del calentamiento planetario. XXX
El Brasil construye carreteras destruyendo grandes cantidades de bosque amazónico, tumban árboles irracionalmente, construye dos gigantescas hidroeléctricas que perjudicarán los bosques y pueblos tanto brasileños como bolivianos. El “progreso” es uno de los peores enemigos de la naturaleza. Generamos una gran cantidad de elementos que repercute en el suicidio global. Los habitantes de Bolivia tenemos nuestra cuota parte en ese proceso de deterioro planetario. Nos asustamos con las predicciones de lo que supuestamente pasaría el 2012 pero seguimos tirando donde sea el papelito de nuestro caramelo, tranquilizando nuestra conciencia con “un papelillo tan insignificante en qué puede influir”. Desgraciadamente son miles que piensan de ésa manera generando millones de kilos de papelitos que ensucian nuestro planeta agónico.
Estamos a tiempo de revertir esa situación. Si los países industrializados tienen la culpa entonces no les compremos nada. Si prohibimos las fogatas de San Juan, tampoco contaminemos nuestros cielos con la pirotecnia. Dejemos de utilizar aerosoles, plástico y otros. Cada uno de nosotros tenemos parte de culpa en el calentamiento global, en poco tiempo nuestros nevados se verán sin nieve a cuya consecuencia muchos conglomerados humanos quedarán sin agua potable. Asumamos nuestra culpabilidad para revertir ese proceso del calentamiento planetario. XXX
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Federico Escobar Álvarez
viernes, 4 de diciembre de 2009
MISIÓN CUMPLIDA Federico Escobar Álvarez
La gente cumplió con su responsabilidad, especialmente aquellas personas que votaron conforme a su conciencia. Terminaron las amenazas para el voto consigna en varios lugares, las agresiones verbales y todo aquello que llamamos “guerra asquerosa” porque superó lo sucio. Es de esperar que los favorecidos con los votos que los llevan a ocupar una silla en la Asamblea Legislativa Plurinacional, se olviden de una vez por todas de las viejas prácticas del cuoteo o el pago de prebendas pre electorales y trabajen en beneficio de todos quienes vivimos en esta tierra “inocente y hermosa”. El poder pasa y algún día termina, reconstruyamos la institucionalidad del país con los cambios necesarios dentro el respeto a los derechos del otro. Deseamos que el abuso de la “dictadura sindical cocalera” termine de una vez y construyamos un verdadero Gobierno servidor de la gente, que marcha junto a la gente y se preocupa del bien común privilegiando a los pobres y marginados que en todos los gobiernos están como “piedras pintadas”. Que termine el carnaval e inmunidad de los encaramados en el poder, de las nuevas logias, que finalice el imperio de la nueva burguesía, esos nuevos ricos que se oponen al ejercicio democrático, que con sus movilizaciones trancan el desarrollo del país. Los electos y reelectos tienen que terminar con la corrupción, dejar la venganza y el odio que caracterizó estos últimos cuatro años. Todos y todas constituimos este país. Dejen de engañar y de provocar enfrentamientos, ese pueblo que cumplió asistiendo disciplinadamente a emitir su voto, tenga el premio de tener personas preocupada por la gente y no por un partido político que es coyuntural. Deseamos cambios de verdad, dejémonos de engañar con la entrega de tractores que solo estuvieron para la prensa y que luego se los llevaron a otro lugar, o prometer que en los actos de promoción de las unidades educativas se entregaría el diploma de bachiller pero no fue así. Primer cambio debe ser el no seas mentiroso, “ama llulla”. XXX
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Federico Escobar Álvarez
JUSTICIA Federico Escobar Álvarez
“Dos años implorando justicia” era la leyenda que sostenía uno de los niños manifestantes, alumno de la escuela en Quillacollo “Villa Moderna” quienes se trasladaron hasta la plaza “14 de Septiembre” de nuestra ciudad para mostrar su malestar por una falta elemental de justicia. Denunciaron los abusos de una de las profesoras que supuestamente maltrataba a los niños, inclusive les cerraba la boca con cinta adhesiva, para que guarden silencio, según las declaraciones de uno de los papás que acompañaban a los estudiantes en su manifestación. La profesora fue promovida, a un puesto en la Dirección Distrital, en lugar de ser procesada. Como no se trata del Presidente, ministros o sus familiares no pasa nada. Además los mandatarios tienen guardianes foráneos muy celosos, que los niños de la mencionada Unidad Educativa no lo tienen.
Sabemos que varias personas fueron puestas entre “rejas” solo por mirar de mala manera a la autoridad, si fuese opositor sería llevado hasta Viacha como detenido, pero como se trata de niños no hay justicia, entonces nos preguntamos ¿dónde está el cambio? Por qué se arma tanta parafernalia en las proclamaciones oficialistas ¿sin que el cambio llegue a los más necesitados? Pura hipocrecia electoral.
Los papás presentaron las denuncias a las defensorías pertinentes, a la Dirección Distrital y a cuanta institución protectora de la niñez y la adolescencia existe, pero sin ningún resultado que beneficie a los pequeños estudiantes de la mencionada unidad escolar quillacolleña. Si de cambios hablan que estos sean en beneficio de quienes lo necesiten, no solamente de los allegados al oficialismo ya que estos tienen los instrumentos adecuados para defenderse. Las autoridades están en la obligación de investigar la denuncia que hicieron los padres de familia hace bastante tiempo. Así como andan en juicios a ex autoridades, es pertinente también que se dediquen a los casos que sean de poco rédito político pero, de mucho significado para las generaciones en procesos de formación. Hagan justicia y procesen a esa maestra abusiva. XXX
Sabemos que varias personas fueron puestas entre “rejas” solo por mirar de mala manera a la autoridad, si fuese opositor sería llevado hasta Viacha como detenido, pero como se trata de niños no hay justicia, entonces nos preguntamos ¿dónde está el cambio? Por qué se arma tanta parafernalia en las proclamaciones oficialistas ¿sin que el cambio llegue a los más necesitados? Pura hipocrecia electoral.
Los papás presentaron las denuncias a las defensorías pertinentes, a la Dirección Distrital y a cuanta institución protectora de la niñez y la adolescencia existe, pero sin ningún resultado que beneficie a los pequeños estudiantes de la mencionada unidad escolar quillacolleña. Si de cambios hablan que estos sean en beneficio de quienes lo necesiten, no solamente de los allegados al oficialismo ya que estos tienen los instrumentos adecuados para defenderse. Las autoridades están en la obligación de investigar la denuncia que hicieron los padres de familia hace bastante tiempo. Así como andan en juicios a ex autoridades, es pertinente también que se dediquen a los casos que sean de poco rédito político pero, de mucho significado para las generaciones en procesos de formación. Hagan justicia y procesen a esa maestra abusiva. XXX
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Federico Escobar Álvarez
viernes, 27 de noviembre de 2009
HASTA CUANDO Federico Escobar Álvarez
La basura acumulada en nuestras calles es una prueba de que nuestras autoridades están dedicadas más a acciones partidarias que a gestión y preservación del bienestar de la gente. Cada que a los vecinos de K’ara K’ara se les ocurre impiden el ingreso de los carros basureros inundando a la ciudad de fetidez y mal aspecto, atentando al derecho a la salud que tenemos. Vaya donde vaya el botadero los pepenadores irán tras él buscando un medio de vida: la basura. Después instalarán ciudadelas ilegales para luego exigir servicios básicos con bloqueos, sin que les importe el bienestar común. Es hora de que las autoridades municipales y principalmente de la Prefectura, en lugar de andar detrás del Presidente en cuanto acto hay se dediquen a dar una solución radical al problema de la basura, elaboren un proyecto serio para su industrialización, proyecten un vertedero. Vivimos un verdadero atentado a la vida y premio al partidismo egoísta de nuestras autoridades. Una buena parte de la gente evita la calle para no someterse a los gérmenes y bacterias. Solo los discursos y promesas electorales nos llenan igual que la basura.
Por otro lado juega un papel muy importante la cultura de limpieza que tenemos los cochabambinos que donde vemos una bolsa de plástico negro aumentamos otra y hacemos crecer el basural, sin importarnos el crimen que estamos cometiendo, tienen que cambiar nuestros hábitos de limpieza, de lo contrario estaremos condenados a ser derrotados por los promontorios de basura y de los malos olores. Los casos de diarrea aumentaron y las autoridades departamentales de festín en festín, pretextos no faltan. Por otro lado los pobladores de la franja de seguridad del botadero deben ser conscientes y no castigar a todo un pueblo al impedir el ingreso de los carros basureros a su zona, castiguen a las autoridades, bloqueen sus oficinas, pero no atenten contra un pueblo que los cobija y en varios casos les da sustento diario, exijan reciclar e industrializar la basura, cosa que la incapacidad de las autoridades no les permite vislumbrar. XXX
Por otro lado juega un papel muy importante la cultura de limpieza que tenemos los cochabambinos que donde vemos una bolsa de plástico negro aumentamos otra y hacemos crecer el basural, sin importarnos el crimen que estamos cometiendo, tienen que cambiar nuestros hábitos de limpieza, de lo contrario estaremos condenados a ser derrotados por los promontorios de basura y de los malos olores. Los casos de diarrea aumentaron y las autoridades departamentales de festín en festín, pretextos no faltan. Por otro lado los pobladores de la franja de seguridad del botadero deben ser conscientes y no castigar a todo un pueblo al impedir el ingreso de los carros basureros a su zona, castiguen a las autoridades, bloqueen sus oficinas, pero no atenten contra un pueblo que los cobija y en varios casos les da sustento diario, exijan reciclar e industrializar la basura, cosa que la incapacidad de las autoridades no les permite vislumbrar. XXX
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Federico Escobar Álvarez
DICTADURA Federico Escobar Álvarez
La época electoral da espacio para todo tipo de declaraciones, además como es la primera vez, en nuestra historia, que un Presidente Constitucional actúa como candidato a la reelección la propaganda es dispareja. Hay declaraciones totalmente mentirosas donde cualquiera que haga una pregunta sobre casos comprometedores estaría haciendo apología del terrorismo, en una especie de axioma “o estás conmigo o eres un terrorista, separatista” tremenda aberración es propia de dictadores. La “victoria en las urnas” no le libra a nadie de ser un dictador, solo necesita una actitud vertical y autoritaria. Peor cuando los votos son consecuencia de consignas sectoriales, como en los casos de muchos sindicatos. Una persona se convierte en dictador cuando encaramado en el poder, democráticamente, desea centralizar todos los poderes en sus manos aunque sea para lograr el bien de unos pocos. De una dictadura nació el “síndrome de Viacha” en la gente de Pando, donde todos tienen miedo de comentar sobre política por temor a ser llevados, como detenidos, al cuartel en Viacha, como las más de 40 personas después de los sucesos de Porvenir. Hay dictadura cuando solo algunos ministros pueden vociferar en sus campañas y el pueblo apenas susurrar. El mismo temor embarga a la gente que fue trasladada desde el Altiplano a esa zona amazónica, no pueden decir nada sobre su salud, alimentación o su vida cotidiana porque están silenciados por amenazas de los serviles de algún dictador con ribetes demócratas. Hay dictadura cuando se quitan los derechos impidiendo escuchar la voz de un candidato desde la cárcel, las acciones antidemocráticas ya estarían por igualar a las que suceden en la Cuba castrista o en la Rusia socialista donde los jerarcas viven muy bien y el pueblo sigue padeciendo miseria y falta de seguridad humana. Dejémonos de payasadas y asumamos la realidad de nuestras palabras y enderecemos los errores para lograr el bien común. Muchos desean un Evo con la sencillez que le caracterizaba antes de ser Presidente. XXX
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Federico Escobar Álvarez
domingo, 8 de noviembre de 2009
NI MUERTOS Federico Escobar Álvarez
Ni muertos nos salvamos de aportar. En la pasada conmemoración de los difuntos vimos y sentimos de todo en el Cementerio General y como siempre con intolerancia inclusive en aquellos que predicaban el “amor de Dios”. Muchos pensamos que los muertos son tales, descansando en paz, después de haber cumplido su parte en este mundo de avivados, pero no es así. En el Camposanto, otrora considerado un lugar sagrado donde no se podía romper el silencio de los difuntos, inclusive los suicidas tenían que ser enterrados extramuros, pero hoy en día no existe esa paz, la conciencia de los dolientes hace que el ruido se haya apoderado de una manera irrespetuosa en ese lugar, las musiquillas enervantes de las tarjetas que dejan, los mariachis, la mal llamada cultura de niños que cantan estrofas irreverentes además que no se entiende y para rematar un ¡”Preaviso al difunto NN”! para “apersonarse por la Administración del Cementerio General a objeto de regularizar la tasa de mantenimiento de nicho perpetuo de acuerdo a la Ordenanza Municipal 2286/99 bajo pena de sanciones legales”. Este avisillo pasaría desapercibido si estuviese dirigido a los dolientes y de nichos transitorios, pero ¡no! Lo encontramos pegadas en varias lápidas del sector donde se encuentran despojos mortales a perpetuidad. Hay familiares que llegan después de muchos años ¿Qué pasa con los restos de aquellos que creídos que porque están a perpetuidad ya no tendrían problemas a futuro? dejando en una paz eterna los despojos mortales. Da la impresión de que la Administración del cementerio recibió órdenes para recaudar fondos que se destinarían a otros fines. Debemos poner punto final a esas mal llamadas “tradiciones” que distorsionan la verdadera comunión con nuestros seres queridos que partieron a la eternidad, porque simplemente estamos alimentando las arcas municipales y el comercio materialista a costa de nuestros difuntos. Deberíamos ingresar a la cultura de la incineración de los cadáveres y cada quien se los lleva donde le plazca y nos evitamos de tener ciudades de muertos que por el momento son fuente de ingresos extras para algunos trabajadores municipales en función de gobierno.
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Federico Escobar Álvarez
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